La puesta en servicio se refiere al conjunto final de procedimientos y verificaciones que se llevan a cabo antes de que un sistema de baterías (o equipo relacionado) se declare plenamente operativo. Este proceso garantiza que todos los componentes (hardware, software, sistemas de seguridad e interfaces de comunicación) estén instalados correctamente, funcionen según lo previsto y cumplan con los requisitos de diseño y normativos.
En la industria de las baterías, la puesta en servicio se aplica a:
Sistemas de almacenamiento de energía de batería (BESS)
Paquetes de baterías y sistemas de carga para vehículos eléctricos
Sistemas de gestión de baterías (BMS)
Equipos de fabricación y prueba de baterías

