La resistencia interna se refiere a la resistencia total generada por la batería durante su funcionamiento, incluyendo la interferencia que impide la transmisión de electrones e iones entre todos sus componentes. Su unidad es el ohmio (Ω) y es uno de los parámetros clave que afectan el rendimiento de la batería (como la potencia de salida, la generación de calor y la eficiencia).
El impacto de la resistencia interna:
Reducción de la eficiencia energética: durante el proceso de descarga de la batería, una parte de la energía se consume en forma de calor debido a la resistencia interna.
Limitación de potencia de salida: la alta resistencia interna reduce la corriente de salida máxima, lo que limita el rendimiento de potencia instantánea.
Mayor aumento de temperatura y riesgo de fuga térmica: cuanto mayor sea la resistencia interna, mayor será la corriente y más calor se generará.
Indicador de evaluación de la vida útil de la batería: la resistencia interna aumenta con el ciclo y el envejecimiento y se puede utilizar para medir el estado de salud (SOH).

