La masa térmica se refiere a la capacidad de un objeto o sistema para absorber, almacenar y liberar energía térmica. Refleja la inercia térmica del material en el proceso de cambio de temperatura, es decir, la lentitud con la que se calienta o se enfría.
En el sistema de batería, la masa térmica determina la velocidad de respuesta de la batería a los cambios de temperatura, lo que afecta directamente la seguridad de la batería, el diseño del sistema de gestión térmica y el control de riesgos de fugas térmicas.
Las funciones principales incluyen:
Amortiguación de los cambios de temperatura: los materiales con alta masa térmica pueden aumentar lentamente su temperatura cuando la batería se somete a un choque térmico, lo que ayuda a retrasar la aparición de una fuga térmica;
Mejora la estabilidad térmica del sistema: puede reducir la diferencia de temperatura dentro de la batería, mejorar la uniformidad de la distribución de la temperatura;
Influencia en las estrategias de refrigeración/calefacción: Los sistemas con alta masa térmica son más difíciles de calentar o enfriar, lo que requiere que el sistema de gestión térmica genere mayor potencia o se precaliente con antelación;
Determinación de la tasa de difusión del calor: junto con la conductividad térmica, afecta el comportamiento de difusión del calor entre módulos/paquetes.

