Se refiere al voltaje de trabajo máximo o mínimo permitido para una celda de batería durante el proceso de carga o descarga, excediéndolo causará daños irreversibles.
En el papel de la industria de las baterías:
Es un parámetro clave para el diseño de paquetes de baterías y la configuración de la estrategia BMS, garantizando un funcionamiento seguro y prolongando la vida útil.

